La «inteligencia artificial» puede hacer todo, así que esta habilidad debes aprender
Y esa habilidad no es saber darle un mejor comando
Muchas tareas se han vuelto mucho más fáciles con la «inteligencia artificial», al menos en lo que más importa.
A partir de ahora a lo largo del artículo llamaremos a la «inteligencia artificial» LLM (Large Language Model, «Modelo de lenguaje de gran escala» en español) porque es cualquier cosa menos inteligencia .
Escribir artículos o ensayos, desarrollar software, diseñar logos, diseñar páginas web, traducir, realizar diagnósticos médicos, hasta complejidades como escribir libros, redactar documentos legales o presentar ideas de negocios, o incluso, aunque parezca una locura, apagar incendios.
Todo lo mencionado implicaría gastar mucho tiempo, ahora se pueden terminar en una hora, y sin ningún coste.
Los LLM son el presente ahora. Son triviales.
Sin embargo, aparentemente muchos han pasado por alto lo que más importa. La habilidad más importante ya no es cómo hacer las cosas.
Ahora esa habilidad es saber qué es lo que vale la pena hacer .
Adios a la necesidad de preguntarnos cómo hacerlo
Durante muchas generaciones, la ventaja del individuo era su habilidad de ejecución.
- Si sabía diseñar, tenía potencial
- Si sabía desarrollar software, tenía poder
- Si sabía redactar, enseñar, influir, tenía valor
Los LLM han facilitado muchas tareas y/o responsabilidades al hombre en la mayoría de situaciones.
En la actualidad todos pueden lograr lo siguiente:
- Crear una aplicación con un comando
- Generar un sistema de diseño en minutos
- Crear algo que se vea «profesional» antes de publicarlo
La capacidad de ejecutar sigue presente, pero se volvió más barato, abundante y más rápido.
Y sabemos, aunque tú no lo sepas, que cuando algo se abarata, la producción puede notarse mediocre.
Personalidad, criterio y sentido
Ahora lo que escasea no es la habilidad; es el criterio.
Los LLM pueden escribir cientos de ensayos o publicaciones en cuestión de minutos, ¿pero son en realidad buenos? Ahí entra en juego el criterio. Y eso es la debilidad de los LLM.
La habilidad más importante ahora es saber lo siguiente:
- cuáles son los verdaderos problemas
- cuáles son los nichos desatendidos
- cuáles son las ideas que parecen obvias en retrospectiva, pero invisibles al instante
- qué cosas que antes no eran factibles ahora son posibles por la «IA»
- qué crear, algo que las personas realmente quieran
La «IA» es un multiplicador. Multiplica cualquier cosa que le pidamos. Le damos ideas basuras, produce contenido basura rapidísimo.
Todo el mundo puede utilizarlo ahora
Todos pueden usar los LLM, pero pocos saben crear.
En cierto modo se puede comparar con saber vestirse bien. Todos pueden comprarse cientos de prendas; no significa que sepan vestirse con estilo.
Es tan obvio en el ciberespacio.
Miles de productos. Pulidos. Bien diseñados. Irrelevantes en su llegada.
Eso no ocurre porque los proveedores sean flojos, o tontos, o que no lo hayan presentado bien. La razón: no evaluaron bien su enfoque.
Se enfocaron en: «¿Podemos crear esto?»
En lugar de enfocarse en: «¿Esto debería existir?»
Los LLM facilitaron el primer enfoque y no lograron lo segundo para nada, a menos que tú cooperes en la investigación.
Busca ideas que la «IA» (todavía) no puede entender
Ideas que:
- capten la emoción humana
- son molestas, aburridas o poco atractivas
- se encuentran en pequeños nichos que las empresas ignoran
- son muy específicas para ser obivas
- son muy desordenadas para herramientas generales
- han sido ejecutadas tan mal hasta ahora
- han sido ejecutadas en un solo sector y no en otros
No es fácil encontrar lo anteriormente mencionado.
Los nichos importan más que los sectores, siempre
Los sectores grandes ya están abarrotados y concurridos, a diferencia de los pequeños nichos y por lo general desatendidos.
Los LLM destacan cuando la utilizamos en:
- tareas administrativas tediosas
- la organización de la vida diaria
- la documentación
- las lluvias de ideas
No necesitamos los LLM para crear artículos «sofisticados», imágenes «artísticas» aplicaciones de toma de notas o un gestor de hábitos. Ya tenemos demasiados de esos (hechos por los LLM, pero la calidad es debatible).
En su lugar, se puede aprovechar los LLM y necesitamos a las personas para resolver problemas que tienen los empresas de nicho, los trabajadores y los servicios; y crear soluciones para ellos.
El «porqué» siempre supera al «cómo»
Pregúntale a varias personas qué crean y la mayoría te explicarán cómo. Sus respuestas implican herramientas teconológicas y de informática. Eso ya no es relevante.
La mejor pregunta es:
- ¿Qué trabajo cumple esto?
- ¿Qué tarea tediosa eliminamos?
- ¿Qué conflicto desaparece?
- ¿Qué es más rápido, más tranquilo, más inteligente?
A nadie le importa si usamos esta aplicación móbil o la otra, o algún otro programa sofisticado.
Lo que les importa es saber si su problema ya se solucionó.
La «IA» nos pone en una situación en la que nos tienta a crear en exceso y pensar menos.
Las ideas originales al principio parecen aburridas
Cada buena idea parece un poco decepcionante. Si parece emocionante a la primera impresión, probablemente ya es obvio. Si parece aburrido, específico, o algo limitado, es una buena señal.
«Un script de GNU/Linux que te permite cambiar nombres de archivos en un orden meticuloso en cuestión de segundos». No es atractivo, pero muy útil.
Los LLM nos permite crear esto tranquilos, barato y rápido
Comparemos a los que crean y los que eligen
Por un lado, los que crean:
- pueden crear lo que sea
- pero no saben qué crear
- producen sin parar, aprendiendo casi nada
Por el contrario, los que eligen:
- pueden entender a las personas
- identifican lo que no encaja
- abordan problemas con cuidado
- y luego usan los LLM para la ejecución
El criterio es la habilidad definitiva
El criterio es la habilidad que demuestra ser más valiosa que cualquier otra actividad que pueda automatizar la «IA».
Si somos buenos en:
- detectar flujos de trabajo defectuosos
- comprender los incentivos
- identificar nichos desatendidos
- formular mejores preguntas
Los LLM siguen mejorando en su capacidad de ejecución por encima de nosotros. Eso significa que nuestra ventaja sigue creciendo; la habilidad del «qué» se mantiene bien con el pasar del tiempo y la habilidad del «cómo» caduca rápido.
En resumen
La «IA» no convirtió la creatividad en algo obsoleto. Para nada. Convirtió a la elección en la habilidad clave.
Todos podemos crear ahora. Eso ya no es especial. Lo que importa ahora es decidir qué merece existir . Identificar el problema adecuado. El nicho adecuado. La razón adecuada. Ese es el verdadero trabajo.
Por ahora, es lo único en lo que los LLM no nos pueden ayudar por completo. Nos pueden ayudar a investigar, pero si el problema no es lo suficientemente obvio, los LLM no nos ayudarán a encontrarlo todavía.
Nosotros lo hacemos.